SUDOESTE POTOSINO: BOLIVIANOS INGRESAN POR RUTAS ALTERNAS EN LA FRONTERA CON CHILE

UYUNIANDINA, 02 abril.- Incluso a pie, cada día más bolivianos ingresan por la extensa frontera con Chile.

En Uyuni, la Alcaldía, Fuerzas Armadas y Policía redoblaron el control para las personas que ingresan a la ciudad en busca de alimentos. Necesitan equipos de bioseguridad, combustible y motorizados.

En la extensa y árida frontera entre Bolivia y Chile, en el sudoeste potosino, existen varios caminos de ingreso que conectan a ambos países que, a pesar de la cuarentena nacional y emergencia sanitaria por el coronavirus, son utilizados por gente de la región, en especial bolivianos que ingresan a territorio nacional en motorizados, motocicletas o incluso a pie.

Son al menos 750 kilómetros de la extensa frontera donde a pesar de que existen puestos de control militar, éstos no logran abarcar todo ese territorio. En esa región existen más de 39 comunidades dispersas entre las provincias Nor Lípez, Sur Lípez, Daniel Campos y Antonio Quijarro, poblaciones donde gran parte de la gente cruza la frontera para conseguir trabajos eventuales en comunidades chilenas.

Con la emergencia sanitaria del coronavirus que también enfrenta Chile, muchos ciudadanos bolivianos optaron por regresar a sus comunidades, según testimonios que brindaron a Página Siete Digital comunarios de la región y el alcalde de Uyuni, Moisés Cruz.

“En la ciudad de Uyuni tenemos la amenaza de nuestros compatriotas bolivianos que están regresando de Chile. Tenemos conocimiento de que están ingresando por caminos (de herradura), hay una infinidad de ingresos en toda la amplia frontera y ellos conocen porque son de la región, algunos ingresan en movilidades otros incluso a pie con tal de que puedan llegar a sus lugares de origen”, informó Cruz.

A pesar que no hasta la fecha no se registró ningún caso, en Uyuni se habilitó un centro de acogida para aislar a los sospechosos de Covid-19.

El investigador Milton Lérida, oriundo de la región, afirmó que hay varios caminos de ingreso desde y hacia Chile, por ejemplo desde las comunidades de San Pedro de Quémez y Pajancha. 

“Ellos pasan cerca del control de Abaroa y Ollague, y un poco más al norte pasan por Bella Vista y llegan a Cancosa, que es el pueblo al lado de Chile. También pasan por la localidad de Chacoma que está más al norte y Laqueca. Estoy seguro que están pasando desde y hacia Chile”, afirmó Lérida y destacó que el control militar en esta región es muy complicado porque son superficies muy extensas.

El investigador destacó algunas comunidades de la región fronteriza, muchas de ellas compuestas por un número escaso de familias, incluso tres o cuatro, como es el caso de Huayllas, que es un punto limítrofe entre Chile y Bolivia.

Entre las comunidades del sector también están Laqueca, Isu, Liviscota, Chacoma, Belén, Bella Vista, Llica, Murmuntani, Guanaqui, Cahuana, Valle Grande, San Pedro de Quémes, Vilcoya, Río Ladislao Cabrera, Chiguana, Cana, Quetena Chico y Quetena Grande entre otros.

Se destacan tres puestos militares: “El desierto”, “Chela” y “El Silala”.

Los controles son realizados en conjunto entre la municipalidad, las Fuerzas Armadas y la Policía. En Uyuni están acantonados el Regimiento Loa  Cuarto de Infantería y el Grupo Táctico 65 de la Fuerza Aérea que se apostaron en los cuatro puntos de ingreso a la ciudad.

“Uyuni es un punto neurálgico, tenemos innumerables comunidades. 39 del sector de Coroma, las poblaciones de las provincias Nor Lípez, Sur Lípez, Daniel Campos, Antonio Quijarro, en sí todas las comunidades en el suroeste potosino vienen a nuestra ciudad a abastecerse”, afirmó el alcalde Cruz.

Para tal efecto, en coordinación con las autoridades de los pueblos se conformaron comisiones de cuatro personas por comunidad, para que pueden ingresar a la ciudad a comprar alimentos para todas las familias de sus pueblos. El abastecimiento se hace durante la mañana.

Desde que se declaró la emergencia sanitaria, las amplias avenidas y calles de la ciudad de Uyuni están desiertas. Los eternos visitantes, turistas de países asiáticos, europeos y norteamericanos, abandonaron la región, todos los hoteles cerraron no sólo en la ciudad sino también los que están alrededor del Salar de Uyuni.

En la ciudad sólo quedaron ocho turistas, entre ellos seis franceses que están confinados en sus hoteles y cumpliendo la cuarentena con un control constantes del municipio.

Sin embargo, la autoridad municipal lamentó que a pesar de las solicitudes, hasta la fecha no recibieron ninguna atención de la Gobernación de Potosí o del Gobierno. 

“Necesitamos con urgencia más ítems para el sector salud, apoyo logístico de bioseguridad. Necesitamos más movilidades y combustible para el Ejército y la Fuerza Aérea para que puedan hacer su recorrido de control sobre todo en el área dispersa. No podemos tomar contacto con el Gobierno central ni con la gobernación”, afirmó.

La municipalidad compró con sus recursos equipos de seguridad para el personal médico de los centros de salud públicos y junto a las clínicas privadas se organizaron equipos de reacción inmediata para atender cualquier posible caso de enfermos con coronavirus. (Página Siete)

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